Sobre mí

El camerino como despertador.

No vengo de libros. Vengo de camerinos, lesiones, derrotas y mucho silencio interno.
Felipe Acosta Bayer en el campo durante un partido profesional

Me formé en los camerinos. Me puse la camiseta por años, pero de tanto usarla me olvidé de quién era. Dejé de jugar y comencé a sobrevivir. Tenía la vida que siempre soñé, pero algo me faltaba.

Comencé a entrenar más, a sacrificar más, queriendo ser el futbolista perfecto, para compensar la sensación de insuficiencia que me ahogaba. Pensaba que quizás en el siguiente equipo me sentiría distinto o completo, o con el próximo contrato, o bajo las órdenes de otro entrenador. Nunca pasó. El destino me distrajo del viaje. Y nunca llegué, porque lo que quería no era llegar — era llenar el vacío.

Me di cuenta de LA MENTIRA. Y de que no había nada afuera que pudiera llenar lo que sentía yo adentro. Cambié mis lentes: la forma de ver las cosas. Recordé quién era y mi juego cambió. La paz y la dicha volvieron a visitarme. Volví a entrar a una cancha, pero ahora no para ser el mejor, sino para ser feliz.

El juego de la vida es igual. Todos estamos jugando nuestro propio partido. Desde mi experiencia quiero acompañarte y guiarte a que puedas disfrutar del juego y des un gran espectáculo.

¿Jugamos?

Trayectoria

Dos personajes, un mismo jugador.

Primer personaje

Futbolista profesional

Me formé en España. Y he jugado en 4 países y 7 equipos distintos (y contando). La cancha siempre fue mi mayor maestro y el camerino fue mi despertador. Ahí recordé quién era y por qué me ponía los guayos todos los días.

Segundo personaje

Coach: guía de juego

Quiero darte las herramientas, trucos y consejos que me sirvieron a mí para jugar más libre, con más propósito y más luz. No solo en la cancha, sino en la vida.